
Las medias verdades alrededor de la negociación tutelada
La Gran Aldea reconstruye las reuniones, versiones enfrentadas y medias verdades alrededor de una negociación que sigue abriendo tensiones dentro de la oposición
Durante las últimas horas, la periodista Francia Sánchez reveló que la noche del viernes 8 de agosto hubo una reunión privada entre miembros de la Plataforma Unitaria y representantes de la delegación negociadora de la Asamblea Nacional de 2015, en el hotel Marriott de Caracas.
La periodista explicó en sus redes sociales que la diputada Dinorah Figuera encabezó la representación parlamentaria, mientras que Roberto Enríquez lideró el grupo de la Plataforma Unitaria, que tuvo dos ausencias notables: Acción Democrática y La Causa R.
El objetivo del encuentro fue avanzar hacia un mecanismo de trabajo conjunto e interno entre la delegación que está sentada en la mesa de negociación y la estructura unitaria.
¿Significa esto que la Plataforma Unitaria empezará a formar parte o tendrá representación directa en la negociación con el chavismo que promueve Estados Unidos? La respuesta es no.
Esta instancia operaría únicamente dentro de la oposición, con la intención de establecer algún nivel de coordinación entre los partidos que la integren y la delegación negociadora. Es decir, no supone que la Plataforma Unitaria vaya a tener ahora un rol formal en la negociación ni que sus partidos tendrán representación directa en la mesa.
La Unidad opositora atraviesa una crisis desde la formalización de la delegación que hoy está sentada frente al chavismo. Esta quedó integrada únicamente por miembros de Primero Justicia y Voluntad Popular, las organizaciones que conformaban la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional de 2015.
Una fuente de Acción Democrática dijo a La Gran Aldea que el partido blanco no participará en este nuevo grupo de trabajo porque no confía en que sus posiciones vayan a ser realmente tomadas en cuenta.
“No propondremos nombres ni para esto, ni para ninguna otra cosa. Es una trampa cazabobos”, sostuvo el dirigente adeco.
Además, añadió que en ninguna de las aproximaciones con el círculo negociador se les ha planteado la posibilidad de tener representación real en las propuestas que posteriormente serán llevadas de manera formal a la mesa. “Ese proceso no va para ningún lado”, enfatizó.
La Gran Aldea también contactó a un alto dirigente de Vente Venezuela para consultarle si tenía conocimiento de este nuevo mecanismo de coordinación. Aseguró que no sabían nada sobre esta iniciativa y fue tajante respecto al proceso de negociación tal como está planteado: “No estamos, ni estaremos”.
Otras dos personas consultadas explicaron que la idea de crear un mecanismo de trabajo conjunto venía circulando desde hacía varias semanas.
“La idea era que estuvieran principalmente Roberto Enríquez y Dinorah Figuera, y que lo dirigiera Carlos Blanco; pero no aceptamos por la poca capacidad de incidir realmente en la negociación que se le planteaba a la instancia”, contó uno de los entrevistados.
La discusión sobre la representación no es menor, por un lado está el descontento de los partidos que Plataforma que se quedaron por fuera de la mesa; y por otro está el elefante en la cristalería qué significa el no acompañamiento de María Corina Machado al proceso.
Durante las últimas semanas, estudios de opinión como los de More Consulting y AtlasIntel han mostrado que el liderazgo de Machado, lejos de desvanecerse, se mantiene e incluso se ha fortalecido, por lo que su ausencia le crea un problema de legitimidad a la incipiente negociación.
Panamá, otra media verdad
El pasado 5 de agosto, la vicepresidenta de Formación de Primero Justicia, Paola Bautista de Alemán, declaró que el 23 de abril, un día después de la reunión en Washington D. C. entre Dinorah Figuera y el subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Michael Kozak, hubo un encuentro con María Corina Machado y que, desde entonces, miembros de su partido le han “compartido toda la información y los términos del proceso”.
La declaración generó ruido en el entorno de Machado.
Una fuente con conocimiento directo de aquellas conversaciones confirmó a La Gran Aldea que, en efecto, el encuentro ocurrió, pero sostuvo que nunca hubo claridad sobre el alcance del proceso que se estaba construyendo ni sobre los acuerdos que ya se encaminaban.
“Nos enteramos en Panamá; y ni siquiera ahí nos confirmaron que la decisión ya estaba tomada. Por eso seguimos con el encuentro”, dijo este colaborador de Machado, quien pidió mantener su nombre en reserva.
La fuente agregó otro elemento para respaldar su versión:
“Tanto es así que una de las personas que más participó en la redacción del documento final fue Juan Carlos Caldera, enviado de Primero Justicia a la reunión”.
Entonces, la diferencia entre ambas versiones no es si existieron conversaciones previas con María Corina Machado, sino en qué información recibió realmente y cuándo conoció que la articulación política desembocaría en la actual mesa de diálogo.
Desde Primero Justicia sostienen que Machado conocía desde abril la información y los términos del proceso. Desde su entorno responden que hubo conversaciones, sí, pero que no se les informó con claridad sobre el mecanismo que finalmente se estaba construyendo y que fue en Panamá cuando conocieron su verdadero alcance.
Esa diferencia no es semántica. Es, precisamente, el centro de la controversia.