
“Trabajamos a pérdida”: productores de arroz en Guárico convocan un tractorazo contra las importaciones masivas
Las importaciones masivas —según productores—, estuvieron por encima del 10 y 15% de lo necesario y su llegada a los puertos concedió, además, con la cosecha nacional, lo que obligó a los productores a vender por debajo de los costos, con pérdidas generales estimadas en 50 millones de dólares.
La comunidad agrícola de Calabozo, estado Guárico, se une en un “tractorazo”, este domingo, 21 de junio, para protestar contra el alza de las importaciones de arroz por parte del Gobierno Nacional. Los productores sostienen que esta medida está llevando al gremio a la quiebra, no solo por el volumen de importación, sino porque la llegada del producto importado a los puertos coincidió con la cosecha nacional.
La petición es clara. “Exigimos un subsidio de 0,30 centavos de dólar para compensar la pérdida y la creación de una comisión agraria que, de ahora en adelante, determine junto al Estado cuándo y cuánto se deberá importar en cada rubro”, explicó Ángel, un productor de arroz de Calabozo.
El primer ciclo de cosecha de este 2026 se convirtió en un dolor de cabeza para el sector arrocero. Desde abril, el gremio enfrenta dificultades para comercializar su producción debido a que las agroindustrias han limitado la recepción del grano nacional, alegando que sus silos ya están ocupados por el arroz importado, principalmente de Brasil y Guyana. Mientras tanto, el segundo ciclo de cosecha, entre septiembre y octubre, está en puerta pero en medio de incertidumbre y rezago.
“Al final sí pudimos vender, pero a un precio muy por debajo de lo esperado, es decir, trabajamos a pérdida”, explicó Rafael, otro productor de la zona.
Precios por debajo de lo acordado
Según los agricultores consultados por La Gran Aldea, el precio de referencia acordado de venta para la primera cosecha de este año, era de 0,40 centavos de dólar por kilogramo, una cifra que ya se ubicaba por debajo de los 0,52 dólares pagados durante 2025. Sin embargo, afirmaron que ni siquiera ese monto fue respetado por los compradores.
El arroz es la columna vertebral de la economía de Guárico, con más de 36 mil hectáreas de cultivos, y en donde la economía de al menos 30 mil personas depende directa e indirectamente de este rubro. Mientras tanto, los productores estimaron que la pérdida de esta cosecha asciende a 50 millones de dólares aproximadamente.
Roberto Latini, presidente de la Asociación de Productores de Semillas Certificadas de los Llanos Occidentales (Aproscello) y director de Fedeagro, explicó que el problema entre los productores nacionales y el gobierno no es reciente. “Esto pareciera ser una tradición, que cada vez que entra un funcionario nuevo al ministerio le inyectaran esas decisiones en sus mentes”. No obstante, lo ocurrido este año, tiene que ver con los hechos de enero.
Licencias de importaciones a raquel y todo aquel
Mientras que el nuevo ministro de Agricultura es nada más y nada menos que Vladimir Padrino López, quien salió del Ministerio de Defensa a principios de año, tras la captura de Maduro por parte de Estados Unidos.
Y es que los recientes niveles de importación guardan relación con la amenaza militar que Estados Unidos ejerció sobre Venezuela desde finales de 2025. Latini explicó que, al parecer, el anterior ministro de Agricultura, Julio León Heredía, incrementó las importaciones de alimentos ante “cualquier eventualidad”, por lo que el ministerio otorgó licencias de importación, sin mayores requisitos, a diestra y siniestra.
Sin embargo, y a pesar de que las tensiones no escalaron más allá de los hechos del pasado 3 de enero, el daño estaba hecho y el país recibió un volumen excesivo de alimentos importados, situación que no solo afectó al arroz, sino también a rubros como el maíz y el azúcar.
Latini enfatizó que las políticas de importación de alimentos en Venezuela, ejercida por las administraciones de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, sirvieron de oportunidad para el enriquecimiento particular y de corporaciones a través de la corrupción de recursos públicos.
No solo es la competencia desleal
Además de la competencia desleal con las importaciones, los productores venezolanos arrastran otras dificultades estructurales de larga data, como la falta de financiamiento agrícola dentro de la banca nacional, y que podría servirles para invertir en tecnología, insumos agrícolas de buena calidad y ampliar la mano de obra. Además, está la escasez de combustibles, un recurso indispensable para el sector.
Todo eso en medio de una economía inflacionaria y anárquica con al menos tres tasas de cambio que no facilitan las relaciones comerciales.
A pesar del contexto adverso, el arroz es de los cultivos que está más cerca de lograr el abastecimiento local. Latini detalló que la producción nacional está entre 20 y 25 % de llegar al tope, y que ese mismo 25 % era lo único que hacía falta traer importado. No obstante, se calcula que llegó entre 10 y 15 % más de lo necesario.
Como una paradoja, durante abril, Diosdado Cabello, vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz, sostuvo un encuentro con productores guariqueños. Allí abogó por precios más justos y competitivos y aprovechó de enaltecer la importancia de la producción nacional.