Ilustración elaborada con GROK

Reporte de Análisis Energético: 14 de julio

La geopolítica volvió a dominar la economía mundial. El colapso del alto el fuego entre EE.UU. e Irán, la incertidumbre sobre el estrecho de Ormuz, los ataques a la infraestructura energética rusa y el nuevo informe de la AIE reconfiguraron el panorama petrolero global. Mientras tanto, Venezuela enfrenta el enorme desafío de reconstruir el país tras los terremotos en medio de una economía debilitada y una apertura petrolera que sigue generando dudas.

LEJOS DE LA TRANQUILIDAD

Lo que va de julio ha concentrado una sucesión de acontecimientos políticos y económicos de gran impacto. El lunes 6, el índice Dow Jones Industrial alcanzó los 53.000 puntos; el viernes 10, SK Hynix, la mayor empresa de chips de memoria para IA del mundo, debutó en el Nasdaq en la mayor salida a bolsa extranjera de la historia de EE.UU., con una captación de 26,5 mil millones de dólares. 

El miércoles 8, el alto el fuego en Medio Oriente se derrumbó y, desde Ankara, el presidente Trump lo declaró “finalizado” y ordenó ataques contra 90 objetivos en Irán. Irán respondió con acciones contra instalaciones estadounidenses en Kuwait y Baréin, y el jueves 9 el precio del crudo Brent subió un 5,4%. Posteriormente, según declaraciones de Trump, el régimen de Irán llamó para negociar un acuerdo; el precio del petróleo retrocedió y los mercados financieros recuperaron el terreno perdido.

La ruptura temporal del alto el fuego entre EE.UU. e Irán y la reactivación de los contactos diplomáticos, aunque sin un compromiso formal de cese de hostilidades, reavivaron la incertidumbre en los mercados de petróleo y gas natural. Tras varias semanas de descensos de precios, que habían devuelto el crudo a niveles previos al conflicto, la tensión geopolítica volvió a incorporar una prima de riesgo a los mercados energéticos. 

En la guerra que Rusia mantiene contra Ucrania, las cosas no le están saliendo bien, al menos en el ámbito energético. Su producción de crudo está en declive y su sistema de refinación y exportación ha sido severamente dañado por los ataques ucranianos, lo que ha generado escasez de combustibles en el mercado interno ruso.

En este contexto de incertidumbre en el mercado petrolero, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) publicó, el 10 de julio, su informe mensual reiterando su pesimismo sobre la recuperación de la demanda global de petróleo. 

La cumbre de la OTAN en Ankara (Turquía) estuvo marcada por una profunda división entre la agenda institucional de la Alianza y el comportamiento imprevisible del presidente Trump, lo que los analistas denominaron «una cumbre doble» o “en líneas paralelas”. Sin embargo, los 32 miembros de la Alianza lograron firmar una declaración final breve y concisa. En ella, reafirmaron unánimemente su compromiso, blindado, con la defensa colectiva a través del Artículo 5 del tratado («uno para todos y todos para uno»).

En suma, una semana turbulenta y de volatilidad extrema. La intensidad de estos acontecimientos fue tal que incluso relegó a un segundo plano la noticia del entierro del ayatolá Jamenei en Mashhad, sin la presencia de su hijo, el nuevo Líder Supremo.

Fundamentos Geopolíticos

La atención internacional volvió al conflicto en el Golfo Pérsico, debilitando el optimismo generado por el Memorando de Entendimiento de junio. El 7, 8 y 12 de julio, tras agresiones iraníes contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz, EE.UU. atacó objetivos en Irán. Además, para evidenciar cuán en serio se tomaba esta violación de la tregua, el Departamento del Tesoro de EE.UU. revocó las licencias temporales que había otorgado para la venta de crudo iraní y fijó la fecha de finalización de las transacciones para el 17 de julio: el tránsito por el estrecho de Ormuz volvió a tambalearse. Al cierre de la semana, mediadores de Qatar viajaron a Teherán y Donald Trump afirmó que, aunque el alto el fuego inicial había terminado, ambos países mantendrían las negociaciones para evitar un conflicto prolongado. 

Este intercambio militar más reciente parece reforzar la idea de que el liderazgo en Irán está dividido sobre las negociaciones y que existe una facción que busca mantener el conflicto. Esto también puede deducirse de las multitudinarias ceremonias que se llevaron a cabo con motivo del funeral del asesinado ayatolá Jamenei y de su familia más cercana. Aunque no hizo acto de presencia, el nuevo líder supremo emitió un mensaje en el que juró venganza contra los EE.UU. El presidente Trump no tardó mucho en responder que sus fuerzas militares tenían órdenes de atacar con fuerza a Irán si tal venganza llegaba a ocurrir.

La situación del suministro global muestra los efectos adversos de la guerra entre Rusia y Ucrania, en la que Ucrania ha logrado dañar partes fundamentales de la infraestructura rusa de refinación y exportación, lo que se traduce en menores exportaciones de crudo, en la prohibición de exportar diésel y gasolina y en la necesidad de importar estos combustibles desde la India. De manera que la producción y exportación de crudo han mermado, sin siquiera tomar en cuenta las sanciones europeas y la persecución de la flota fantasma de tanqueros utilizada por Rusia, y el abastecimiento del mercado local de combustibles se ha vuelto costoso.

INFORME DE LA AIE

La Agencia Internacional de la Energía (AIE), en lo que pareciera ser una campaña para socavar la estabilidad de la industria de los hidrocarburos, publicó sus predicciones para el resto de 2026 y aventurándose hacia 2027. La revelación más controvertida es su pronóstico de una caída de la demanda de petróleo de 1,0 MMBPD en 2026, lo que supondría la primera contracción anual desde la pandemia de 2020. Según la AIE, el consumo global descenderá hasta promediar 103,46 MMBPD, como resultado de la destrucción de la demanda tras la crisis en el Golfo Pérsico.

El informe indica que en junio la producción mundial de crudo se había recuperado con fuerza, con un aumento de 4,1 millones de barriles diarios gracias a la tregua en el Medio Oriente. Sin embargo, advierte que la reciente escalada deteriora las perspectivas y amenaza el superávit previsto para el próximo año, lo cual resulta, al menos, contradictorio. El estrecho de Ormuz vuelve a estar en disputa en términos funcionales.

También afirma el informe que, mientras la oferta sigue siendo volátil, los mercados de productos refinados, como la gasolina y el diésel, permanecen muy ajustados debido a los daños en la infraestructura de Oriente Medio y a los ataques recurrentes con drones ucranianos contra refinerías rusas. Como resultado, los márgenes de refinación alcanzaron máximos de cuatro años, lo que, a su vez, ha provocado acusaciones de especulación por parte de la Casa Blanca. 

El desabastecimiento y el encarecimiento de los combustibles dañaron la actividad industrial mundial de manera muy desigual, según los productos y las zonas geográficas. Las economías asiáticas dependientes de la importación sufren la mayor contracción, y los derivados, como la nafta y el gas licuado de petróleo, registran los peores desplomes.

 El consumo en los países de la OCDE de América se mantiene estable gracias a la solidez económica de EE.UU. La oferta mundial de crudo bajará en unos 3,7 millones de barriles por día, en parte debido a la reducción de la producción rusa a 8,9 millones de barriles por día, provocada por los ataques ucranianos contra sus refinerías. Una reapertura parcial de Ormuz permitió a los productores del Golfo reactivar sus campos en junio. Según la Agencia, si la tregua se consolida, el mercado podría volver a registrar un superávit de oferta en 2027. El informe también proyecta una caída de la demanda mundial de gas natural. La menor oferta disponible mantiene los precios internacionales bajo presión. Las exportaciones de gas natural licuado desde Qatar y los Emiratos Árabes Unidos cayeron casi un 80 % tras los ataques de Irán.

La AIE, en nuestra opinión, muestra nuevamente un análisis algo sesgado al ignorar el efecto mitigador en los precios del uso de inventarios y la política oportunista de China, que procura equilibrar el mercado mediante la reducción temporal de su demanda y el uso de sus reservas estratégicas como táctica complementaria y de naturaleza coyuntural. También ignora los planes de la India para aumentar sus reservas estratégicas y los de EE.UU. y Japón para reabastecer sus inventarios estratégicos. Interpreta las limitaciones de suministro como una destrucción de la demanda, que, a su vez, se utiliza para proyectar un excedente de crudo en los mercados. Este informe tiene una alta probabilidad de ser revisado antes del cierre del año 2026.

Las noticias relevantes para el suministro sostenido de crudo se mencionan a continuación:

  • El estrecho de Ormuz vuelve a estar en el centro de la atención del suministro petrolero global, no por el cierre formal por parte de Irán ni por los bombardeos nocturnos en toda la zona aledaña al estrecho, sino porque la mayoría de los tanqueros y cargueros han optado por evitar cruzarlo, lo que afecta la cadena de suministro regional.
  • El ejército ucraniano atacó con un dron el petrolero Yasa Polaris, fletado por la importante compañía petrolera estadounidense Chevron, que se dirigía al puerto ruso de Novorossiysk, en el mar Negro, lo que provocó que el barco abandonara su carga de crudo CPC Blend de origen kazajo y navegara hacia la costa turca.
  • China ha levantado las restricciones a las exportaciones de combustibles refinados, lo que permite a las refinerías estatales, así como a una refinería privada, reanudar los envíos al extranjero este mes, según informó Reuters, citando fuentes anónimas. 
  • El gobierno ruso anunció una prohibición de un mes a las exportaciones de diésel, con el objetivo de reducir los precios internos descontrolados tras los ataques ucranianos, lo que eliminó unas exportaciones de 500 mil barriles por día y disparó los precios del diésel europeo a un máximo de 60 dólares por barril en 15 años.
  • La compañía estatal QatarEnergy ha paralizado por completo sus planes para reactivar rápidamente la producción de gas natural licuado (GNL) en el complejo de Ras Laffan. Esta decisión se produce tras un ataque con proyectiles contra el buque metanero qatarí Al Rekayyat en el estrecho de Ormuz. El incidente demuestra que la navegación por este cuello de botella marítimo sigue siendo críticamente insegura.
  • Turquía e Irak firmarán en los próximos días un acuerdo de un año para mantener abierto el oleoducto que transporta crudo desde el norte de Irak hasta el puerto mediterráneo de Ceyhan, dijo el jueves el ministro de Energía turco, Alparslan Bayraktar. El acuerdo vigente desde hace décadas, que regula las exportaciones a través del mismo, vence el 27 de julio.
  • En una noticia que no deja de ser curiosa, Fatih Birol, director ejecutivo de la AIE, afirmó que la Unión Europea debería levantar la moratoria vigente sobre la perforación en el Ártico, donde Noruega está presionando para perforar.
  • En Venezuela, el tan mentado aumento de producción no se logrará este año debido a la necesidad prioritaria de ayuda y reconstrucción para atender a los numerosos damnificados, así como a la pobre ejecución de la llamada “apertura a capitales privados”.
  • Al cierre de este reporte, Irán había declarado que el estrecho de Ormuz estaba cerrado una vez más tras nuevos ataques aéreos estadounidenses.

Dinámica de Precios

Los precios del petróleo y del gas registraron una marcada tendencia al alza al inicio de la semana. El crudo registró una ganancia semanal de entre el 4% y el 5%, impulsada por el colapso del alto el fuego entre EE.UU. e Irán y por la precaria situación de los combustibles en el mercado interno ruso. Esto disparó los márgenes de refinación e, indirectamente, presionó el crudo. Así las cosas, el crudo Brent cerró en torno a los $76/BBL. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) cerró cerca de $71,4/BBL.

Los precios del gas natural se mantuvieron elevados debido al consumo eléctrico asociado a las olas de calor y a la urgencia de reponer inventarios de cara al próximo invierno. 

En Europa, el encarecimiento general de los precios de la energía provocó caídas en los principales mercados bursátiles y aumentó el temor a una inflación subyacente persistente.

VENEZUELA

LA TRAGEDIA OBSTACULIZA LA TRANSFORMACIÓN NECESARIA

Como era de esperar, la crisis humanitaria del país ha sido agravada por los devastadores efectos del doblete de terremotos ocurrido a finales de junio de 2026. Las autoridades actualizaron la trágica cifra de víctimas, confirmando al menos 4.490 fallecidos, más de 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas sin hogar. En estos días se dio por concluida la ventana para hallar supervivientes y se ha iniciado la retirada de varios equipos de rescate internacionales, así como el uso de maquinaria pesada para remover y procesar los escombros. 

Según los expertos, el litoral central entra en una fase de alta peligrosidad sanitaria, con alta probabilidad de brotes epidémicos, que las instituciones sanitarias del país no están preparadas para enfrentar; las falencias del Estado se están complementando con ayuda exterior, principalmente norteamericana, con unos 2000 militares encargados de la logística de la ayuda. 

En el plano político, el hito legal de quiebre en la compleja transición que vive el país tras la remoción de Nicolás Maduro a principios de año es la variable más significativa. Se han cumplido los 180 días de ausencia temporal de la presidencia previstos por la Constitución. Delcy Rodríguez, quien asumió como «presidenta encargada», enfrenta fuertes cuestionamientos de la oposición, que denuncia una consolidación del régimen de facto y de la ilegitimidad. Como si esta anomalía fuera poco, la Casa Blanca guarda un silencio incómodo sobre el plan de transición y empiezan a surgir voces que buscan conformar un liderazgo que ocupe el vacío dejado por la ausencia de María Corina Machado.

La ya debilitada economía venezolana enfrenta una presión financiera descomunal debido a los daños a la infraestructura causados por los sismos. Se estima que para la reconstrucción podrían requerirse más de 30 mil millones de dólares, lo que competiría parcialmente con los fondos necesarios para la reactivación de la industria de los hidrocarburos y la renegociación de la deuda. Portavoces del régimen exhortaron formalmente esta semana a la comunidad internacional y a la ONU a liberar activos y recursos soberanos bloqueados en el extranjero (incluido el oro retenido en el Reino Unido) para financiar los trabajos de emergencia. 

El gobierno interino luce sin preparación para este tipo de emergencias y, en vez de coordinar la ayuda externa, se ha evidenciado anarquía, lo que ha entorpecido las labores de rescate y de respuesta sanitaria. En todo caso, el gasto público repuntó y presionó los mecanismos de financiamiento, en gran parte provenientes de los ingresos petroleros que el Tesoro norteamericano canaliza al Banco Central de Venezuela (BCV), y que siguen siendo una “caja negra”. Hay que tener en cuenta que, debido a la reducción de los precios del petróleo en el mercado internacional, los montos que se reciban en los próximos meses pueden ser menores que los de junio y julio de 2026. 

Se aceleró la política de devaluación del Bolívar con el objeto de unificar las tasas oficiales y de intervención, lo que ayudó temporalmente a reducir la brecha con la tasa alternativa. Sin embargo, durante la semana, la demanda de dólares llevó a que la tasa alternativa volviera a dispararse. De manera que la inflación sigue siendo un problema para el que el régimen no parece tener solución.

LA SEUDOAPERTURA IMPUESTA DESDE WASHINGTON

En el ámbito petrolero, el sector fundamental para la segunda fase del plan Trump-Rubio, el evento de mayor impacto fue la firma y publicación del Reglamento de la Ley Orgánica de Hidrocarburos. Este texto complementa la modificación de la Ley Orgánica de Hidrocarburos e intenta regular su aplicación. En efecto, ese documento legal ha sido presentado por el Ejecutivo venezolano como un instrumento histórico para dinamizar el sector y captar capitales extranjeros. Sin embargo, economistas y juristas especializados han formulado críticas y han señalado limitaciones importantes en su capacidad real para reactivar la industria petrolera.

Las principales objeciones y limitaciones señaladas por los expertos se estructuran en los siguientes puntos:

1. Persistencia de la discrecionalidad y la opacidad estatal: analistas advierten que, si bien la reforma moderniza el marco fiscal, el reglamento reafirma la excesiva discrecionalidad del Estado ya advertida en la ley. En temas clave, como la resolución de disputas y el otorgamiento de beneficios fiscales, la falta de reglas claras reduce la previsibilidad requerida por las corporaciones internacionales. 

2. El reglamento mantiene barreras estructurales a la inversión privada; abogados constitucionalistas y de la industria petrolera, entre ellos José Ignacio Hernández, argumentan que el texto legal sigue imponiendo restricciones operativas e institucionales al capital privado. A pesar de los anuncios de apertura, el diseño normativo mantiene una supervisión inhabilitante y la capacidad de control absoluto de la administración pública sobre toda la cadena de valor energética, lo que limita la autonomía real de las empresas operadoras.

3. Aunque la normativa introduce cambios positivos, como la autorización de un modelo de comercialización de crudo más directo y de esquemas de tributación diferenciados según el riesgo, la industria critica que ello se califique como una «flexibilidad comercial regulada», cuando en realidad las empresas deben someterse a estrictos esquemas de coordinación con el Plan Nacional de Comercialización Anual y depender de autorizaciones para la adquisición directa de diluentes necesarios para el crudo extrapesado.

4. El reglamento de 29 páginas publicado en la Gaceta Oficial llamó la atención por no mencionar ni una sola vez a PDVSA, aunque el andamiaje del nuevo esquema sigue montado en presencia de un ente del Estado o de una empresa mixta con mayoría estatal. En todo caso, este reglamento termina por desdibujar cualquier rastro de autonomía que la compañía estatal tuviera.

5. El reglamento establece el mecanismo para calcular las alícuotas aplicables de “government take” y para enterar los montos al fisco, aunque el esquema dificulta separar los montos de Regalía e Impuesto Integral, toda vez que la base imponible no es la misma en ambos cálculos. Adicionalmente, el mecanismo de calificar los Campos por su naturaleza (Greenfield y Brownfield) y en función de si producen o no, conforma una estructura discrecional algo rígida y, en algunos casos, poco atractiva para el inversionista. 

6. Por otro lado, consagra el derecho a mantener el equilibrio económico de los contratos, pero limita severamente las oportunidades de ejercer la revisión de las condiciones. El plan de desarrollo aprobado al inicio se convierte en una camisa de fuerza que bien puede ser la guillotina del operador, ya que las medidas punitivas mantienen una alta discrecionalidad por parte del ministerio del ramo.

7. Finalmente, no establece una institucionalidad capaz de asignar bloques o activos de manera competitiva y transparente. Esto es importante porque, más allá de la letra de la ley y del reglamento, no está clara la institucionalidad dentro del gobierno que gestionará la multitud de atribuciones que este reglamento le confiere.

Nuestra revisión preliminar indica que se avanzó en algunos aspectos, pero el producto global está lejos de incentivar la inversión privada. Es más bien un intento de reforzar el estatismo que ya sabemos que no ha funcionado en el sector.

Operaciones Petroleras

Las operaciones petroleras no tuvieron mayores contratiempos. La disponibilidad eléctrica fue suficiente y los estragos de los terremotos no afectaron el desarrollo de la actividad del sector. 

La producción de la semana promedió 947 mil barriles por día (947 Mbpd), distribuida geográficamente como sigue: 

• Occidente 267

• Oriente 111

• Faja del Orinoco 569

TOTAL: 947

Las empresas mixtas que están operando bajo licencias de la OFAC y los nuevos contratos establecidos en la LOH recién modificada, bajo la modalidad de contratar al socio minoritario privado como “Operador” en la actualidad, están produciendo los siguientes volúmenes:

• Chevron: 261 Mbpd

• Repsol:   50 Mbpd

• M & P:   31 Mbpd

Otras empresas mixtas en la Faja del Orinoco: cerraron junio con las siguientes producciones promedio:

• Sinovensa: 98 Mbpd

• PetroRoraima: 32 Mbpd

• PetroMonagas: 92 Mbpd

• PetroCedeño: 74 Mbpd

Las refinerías nacionales procesaron 264 Mbpd de crudo y de productos intermedios, con un rendimiento de 82 Mbpd en gasolina y de 79 Mbpd en diésel. 

En la industria petroquímica no se reportan cambios en las actividades de los complejos de El Tablazo y Morón, mientras que el Complejo de José continúa operando las mismas plantas, aunque a un nivel reducido debido a la falta de gas natural.

Las exportaciones se perfilan menores que en junio debido a la reducción del inventario acumulado en enero.

Debido a los menores precios del crudo en los mercados internacionales, el promedio de la cesta venezolana registró una caída importante, con un precio estimado de $66,3/BBL.

M.Juan Szabo, Analista Internacional de Energía Luis Pacheco, Académico no-residente del Baker Institute

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.