Luis Palocz: el castigo a quien no se arrodilló

Su historia revela cómo la tiranía castiga a quienes trabajan por la comunidad sin someterse al poder. La amnistía solo tendrá sentido cuando Luis y todos los presos políticos recuperen su libertad.

Luis Palocz es ingeniero en Telecomunicaciones, magíster en Políticas Públicas, joven empresario y ciudadano húngaro-venezolano, es decir, ciudadano de la Unión Europea. Y hoy es uno de los más de 700 presos políticos que siguen secuestrados en los centros de detención y tortura de la tiranía venezolana.

Antes de su detención arbitraria, Palocz trabajaba desde la alianza con la empresa privada y la organización comunitaria para mejorar la vida de los vecinos de Chacao. Impulsó programas sociales que entregaron más de 5.000 tratamientos médicos, promovió la formación y reinserción digital de adultos mayores, organizó actividades al aire libre y desarrolló iniciativas orientadas a recuperar una idea ambiciosa pero concreta: que Chacao volviera a ser un municipio modelo, moderno, funcional; lo que alguna vez fue pensado como uno de los municipios más avanzados de América Latina.

Ese trabajo constante, independiente y no subordinado al poder fue su condena.

Luis Palocz fue secuestrado el 14 de diciembre de 2024 por funcionarios de PoliChacao, luego de presiones políticas a las que se negó a ceder. Desde entonces pasó más de diez meses en aislamiento, sin visitas familiares, con violaciones sistemáticas al derecho a la defensa y al debido proceso. No hay causa legítima, no hay sentencia, no hay pruebas: hay castigo.

Gustavo Duque, alcalde de Chacao y un aliado funcional del chavismo que ha construido su supervivencia política neutralizando (por cooptación o por fuerza) a cualquier liderazgo independiente que lo exponga, nunca ha dicho algo sobre esto. Nunca ha explicado por qué fue su policía quien secuestró a Luis y, desde luego, nunca ha pedido por su libertad.

Palocz fue una pieza clave en la organización ciudadana. Dentro del Comando de Chacao juramentó cientos de “Comanditos”, las estructuras coordinadas por María Corina Machado que resultaron fundamentales para la victoria y la demostración de la victoria del 28 de julio. Lideró el programa “Yo te llevo”, destinado a promover la inscripción en el Registro Electoral Permanente y la movilización para votar el 28J. También fue responsable de la recolección de actas en el municipio, una de las tareas más sensibles y perseguidas por el régimen.

En 2021 fue candidato independiente a la alcaldía de Chacao. Obtuvo 513 votos. No ganó. Pero tampoco se fue. Siguió trabajando, organizando, ayudando y construyendo comunidad. Se convirtió, con hechos, en una contracara incómoda frente a una gestión que necesitaba silencio y sumisión.

Por eso está preso.

Luis Palocz es un rehén político. Su secuestro busca disciplinar, borrar ejemplos y advertir a quienes todavía creen que se puede trabajar por el país sin arrodillarse ante la tiranía o sus socios locales. Su nombre debe ser dicho. Su historia contada. Y su libertad, junto a la de TODOS los presos políticos, exigida con claridad.

La Ley de Amnistía solo tendrá sentido si es real. Y será real únicamente cuando Luis y todos los demás vuelvan a casa.

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.