Habemus director técnico

Luego de meses de incertidumbre, la selección venezolana de fútbol ya tiene quien la guíe durante los próximos ocho años, aunque para el nuevo míster no será nada fácil recuperar la confianza de la gente.

Es la noche del 9 de septiembre. Estoy frente al televisor mirando el final de nuestro camino mundialista. Albergaba esperanzas de que, jugando en nuestra casa, con el apoyo de nuestra gente y con una posibilidad real de ir al repechaje mundialista, íbamos a lograr hacer historia. Pero no, no fue así. Mi selección de fútbol volvió a romperme el corazón y, aunque no es la primera vez que lo hace (y tampoco será la última), esta tiene un sabor demasiado amargo.

Colombia, con ese humillante 6 a 3, nos propinó una herida mortal. Herida que no sanó bien durante los meses posteriores debido a la tardanza de la Federación Venezolana de Fútbol en escoger a un nuevo seleccionador que, con celeridad, limpiara el desastre que dejó “El Bocha” Batista y comenzara a reconstruir y asentar unas bases sólidas.

Ya la espera terminó, ya tenemos director técnico. Y aunque considero que es positivo contar con una persona que ponga orden en la casa, no estoy del todo confiado en que estemos empezando este nuevo ciclo con el pie derecho.

La FVF, en voz de su presidente, Jorge Giménez (quien no está exento de controversias), anunció que el nuevo técnico de la Vinotinto será el exjugador de la misma, Oswaldo Vizcarrondo. Lo cual es algo para celebrar, porque “Vizca” es un líder, un tipo respetado por los jugadores y que tiene todas las ganas del mundo de trabajar, de salir adelante y no le teme a los cambios, como ya lo demostró el año pasado cuando le tocó dirigir a Venezuela en un partido amistoso y dejó fuera de la convocatoria a varias “vacas sagradas”. Se ve que le apuesta a lo nuevo, le apuesta al futuro.

Digamos que esos son sus pros. Ahora vamos con los contras. El que tiene más peso es su inexperiencia. Vizcarrondo no ha dirigido a ningún equipo de primera división, ni en Venezuela ni en otro lugar. Su currículum como DT es bastante escaso, pues solo ha tenido a su cargo las selecciones sub-15, sub-17 y sub-20 de la Vinotinto. Ese corto recorrido le puede pasar factura.

Otro detalle no menor es que su cuerpo técnico está compuesto por personas mucho más experimentadas que él. El segundo al mando, Cleber Xavier, es un hombre que ha estado en la élite durante muchos años. Fue asistente de Tite en la selección de Brasil que participó en los mundiales de 2018 y 2022, y ha dirigido a equipos históricos del Brasileirao como el Grêmio o el Santos. Entiendo que busquen rodear a Vizcarrondo de personas experimentadas que lo guíen, pero la realidad es que Xavier tiene más hoja de vida y peso que quien será su jefe. Lo que me lleva a preguntarme: a nivel de sueldos, ¿cómo se traducirá esto? ¿Quién ganará más?

Dejando eso de lado, el que hayan elegido a un venezolano para dirigir a la selección de Venezuela me parece un acierto en estos momentos. Las arcas de la FVF no deben estar en su mejor momento y la situación convulsa del país, luego del 3 de enero, no debe ser algo muy atractivo para un técnico extranjero de cartel.

Algunos nombres estaban sobre la mesa. Los que más peso tenían eran los de los exseleccionadores Richard Páez, César Farías y Rafael Dudamel, cada uno con sus partidarios y detractores. De esos nombres, creo que el que estuvo más cerca de ganarse el puesto fue Farías, pero prefirió fichar por el Barcelona de Ecuador y la FVF se decantó por Vizcarrondo.

No voy a ser pájaro de mal agüero ni decir que este proceso nace con el pie izquierdo. Voy a dar mi voto de confianza. Espero que mi selección no me vuelva a romper el corazón y que me permita vivir el sueño de todos: verla en un Mundial. Ya lo dijo el flamante nuevo técnico: “Estoy convencido de que tenemos los elementos para ir al Mundial”. Ojalá y así sea.

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.