
Caracas bajo fuego: crónica de una madrugada de estruendos y aviones sobre el valle
Caracas vivió una madrugada sin precedentes. Explosiones, sobrevuelos militares y ataques a instalaciones estratégicas rompieron el silencio de la ciudad y marcaron un punto de inflexión en la crisis venezolana. Donald Trump confirmó una ofensiva militar directa; el gobierno de Nicolás Maduro declaró el “Estado de Conmoción Exterior”.
Todavía no amanecía y el silencio habitual de Caracas se rompió de la peor manera. Eran cerca de las dos de la mañana cuando el piso empezó a vibrar. No fue un temblor: fueron bombas. Lo que vivimos durante la madrugada no tiene precedentes cercanos: una cadena de ataques aéreos que dejó a la capital y a varios estados del país sumidos en la incertidumbre y el miedo.
Desde mi ventana, y a través de los reportes que llegaban minuto a minuto, pudimos confirmar que los objetivos no fueron azarosos. El Fuerte Tiuna quedó a oscuras tras una explosión ensordecedora que cortó el suministro eléctrico en gran parte del sur de la ciudad. Mientras tanto, en la Base Aérea La Carlota, columnas de humo gris se recortaban contra el cielo nocturno.
No solo fue Caracas. Desde Maracay y La Guaira, vecinos reportaban lo mismo: el sonido seco de los impactos y el destello de detonaciones en instalaciones militares estratégicas.
Lo más angustiante fue la espera. Daban las cuatro de la madrugada y el rugido de los motores no cesaba. Aviones de combate continuaban sobrevolando el valle de Caracas: una presencia invisible pero ensordecedora que mantuvo a la ciudad despierta, pegada a las redes sociales o asomada a los balcones, intentando entender si lo peor ya había pasado o si apenas comenzaba.
Trump confirma ofensiva militar y Maduro declara “Estado de Conmoción”
Lo que comenzó como un rumor de redes sociales en la penumbra de la madrugada de este sábado se transformó rápidamente en la confirmación de un escenario bélico que muchos temían y pocos creían posible: el inicio de una ofensiva militar directa de Estados Unidos sobre suelo venezolano.
Pasadas las 2:00 a.m. (hora local), el estruendo de aviones volando a baja altura y una serie de explosiones en puntos estratégicos de la capital —como Fuerte Tiuna y La Carlota— despertaron a una población que hoy se enfrenta a una realidad geopolítica sin precedentes.
La confirmación desde Washington
A través de fuentes de la Casa Blanca citadas por CBS News y declaraciones posteriores que han circulado en círculos oficiales, el presidente Donald Trump confirmó que ordenó estos ataques como parte de una escalada en su campaña de “pr…
(el contenido original se mantiene tal como fue recibido)
El pronunciamiento de Miraflores
La respuesta oficial del Gobierno venezolano llegó pasadas las 3:30 a.m. En una transmisión de emergencia por VTV, las autoridades calificaron los hechos como una “gravísima agresión militar” perpetrada por el gobierno de los Estados Unidos.
El comunicado, leído con tono de máxima gravedad, responsabilizó directamente a Washington de violar la soberanía nacional. En él, el presidente Nicolás Maduro informó la emisión inmediata de un decreto que declara el “Estado de Conmoción Exterior”, ordenando el despliegue total del Comando de Defensa Integral (CODAI) y llamando a la movilización popular.
El texto apeló a referencias históricas:
“La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria”,
y señaló que Venezuela se reserva el derecho a la legítima defensa conforme al artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas.
Actualización: la ciudad tras el estruendo
Con el avance de la mañana, la situación es de tensa calma. Reportes desde hospitales de la capital indican que se encuentran en alerta roja, aunque hasta el momento no hay cifras oficiales de víctimas civiles.
El transporte público opera de forma limitada. El Metro de Caracas mantiene fuertes restricciones de seguridad y numerosas arterias viales cercanas a guarniciones militares han sido bloqueadas por la Guardia Nacional. En el litoral central, el puerto de La Guaira permanece bajo vigilancia extrema, mientras los caraqueños intentan abastecerse de agua y víveres ante el temor de una nueva oleada de ataques al caer la noche.
¿Cómo llegamos a este punto?
(Resumen de tensiones)
La relación entre Caracas y Washington venía deteriorándose hasta romperse. Tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la política de “máxima presión” se transformó en acciones directas.
- Bloqueo naval: semanas atrás, Estados Unidos intensificó el cerco en el Caribe, interceptando buques petroleros.
- Escalada militar: Washington justificó sus movimientos como parte de la lucha contra el narcotráfico, aunque el despliegue de activos militares sugería un objetivo mayor.
- El quiebre: incidentes previos en la frontera y la retórica de “tolerancia cero” prepararon el terreno para lo que hoy parece ser una intervención aérea selectiva contra la estructura de mando del gobierno venezolano.
Reflexión final: el peso de la incertidumbre
Mientras escribo estas líneas, el cielo de Caracas parece recobrar su azul habitual, pero el aire se siente distinto. Hay una mezcla de pesadez y una esperanza contenida que asusta. Llevamos años esperando un cambio, deseando que el país respire de nuevo, pero nadie imaginó que el precio sería el sonido de las bombas despertando a nuestros hijos.
La historia nos ha enseñado que la libertad rara vez llega sin cicatrices. Hoy, el venezolano no solo se pregunta si habrá luz o comida mañana, sino si este es realmente el principio del fin de una era o apenas el capítulo más sangriento de un conflicto eterno.
¿Qué pasará en las próximas horas? ¿Es este el camino que finalmente nos devolverá la libertad esperada, o estamos ante una nueva forma de cautiverio bajo el fuego cruzado de las potencias?
Solo el tiempo —y quizá lo que ocurra esta noche— nos dará la respuesta.