
El Cártel de los Soles: la estructura criminal que sostiene a la tiranía chavista
El Cártel de los Soles existe. No es un invento ni un mito: es la columna vertebral del régimen de Nicolás Maduro.
El Cártel de los Soles existe. Es, lamentablemente, una verdad tan grande como los campos de concentración que el régimen chavista ha creado para torturar a los cientos de presos políticos. Es una realidad tan palpable como los buques, aviones, marines y submarinos que los Estados Unidos (y otros países) han dispuesto para enfrentar, cerca de las costas venezolanas, al tráfico de drogas, oro, personas y otros delitos que el chavismo comete o que permite que, desde Venezuela, cometan otros grupos narco-terroristas tales como las disidencias de las FARC, el ELN, Hezbollah, los cárteles mexicanos y un largo etcétera.
De modo tal que, cuando hablamos del chavismo, estamos hablando de una tiranía que desde el 10 de enero de 2025 actúa como fuerza de ocupación y también como cártel narco-terrorista que usa nuestro país (no el de ellos) como centro de operaciones criminales, delincuenciales y terroristas. Es un sistema total: no hay tiranía sin narco y no hay narco sin tiranía. Eso es el chavismo.
Todo esto es, a estas alturas, conocido por el mundo entero, sin embargo es fundamental resaltarlo y hacerlo con datos, argumentos y claridad porque los propagandistas y socios de la narcotiranía —internos, como Henrique Capriles y externos, como Gustavo Petro— han salido a decir que tal cártel no existe, así como antes negaban los crímenes de lesa humanidad, la emergencia humanitaria compleja y todo lo que el poder, les exigen que nieguen aun cuando la verdad está a la vista de todos.
Los orígenes: de Walid Makled al cartel de generales
El periodista Héctor Landaeta, en su libro Chavismo, Narcotráfico y Militares (2011), basado en conversaciones con la exmagistrada y expresidenta de la CONACUID Mildred Camero, documentó cómo un grupo de generales decidió desplazar al empresario Walid Makled —detenido en 2010 y posteriormente silenciado en las cárceles venezolanas— para apropiarse del negocio de la cocaína y convertirlo en una red militarizada.
Camero advirtió que ya para el año 2000 el Departamento de Justicia de EE. UU. reunía pruebas de la complicidad de altos oficiales venezolanos en el tráfico de drogas. En 2020, entrevistada por La Gran Aldea, fue categórica: “En Venezuela el Gobierno se convirtió en un cártel”.
Ese paso —del negocio tolerado al crimen organizado institucionalizado— marcó la transformación del Estado venezolano en un Estado mafioso. La orden de Hugo Chávez en 2005 a Nicolás Maduro de “sacar a jueces que no protegieran a las FARC”, junto con la ruptura de cooperación con la DEA ese mismo año, fue un punto de quiebre: la institucionalidad se puso al servicio del narcotráfico.
La consolidación: narco-militares y el poder absoluto
El Cártel de los Soles debe su nombre a los soles que portan los generales en los uniformes. Desde los primeros años de Chávez, parte de la FANB ofrecía protección a cargamentos, cobraba “vacunas” y facilitaba el uso de puertos y aeropuertos.
En 2008, la OFAC sancionó a Hugo Carvajal, Henry Rangel Silva y Ramón Rodríguez Chacín por su apoyo a las FARC, probando la alianza narcoterrorista.
El caso Air France (2013) —1,3 toneladas de cocaína cargadas en Maiquetía y descubiertas en París— confirmó que la red tenía acceso directo y control absoluto sobre la infraestructura nacional.
Para entonces, como lo documentó Mildred Camero, ya no eran militares “corruptos” aislados, sino un sistema de generales narcos que desplazaron a las mafias privadas para controlar el negocio.
El reconocimiento judicial internacional
La acusación del Distrito Sur de Nueva York (SDNY, 2020) fue decisiva:
- Nicolás Maduro fue imputado por narco-terrorismo, acusado de conspirar con las FARC para “usar la cocaína como un arma” contra EE. UU.
- La acusación describe cómo el cartel “corrompió las instituciones legítimas del Estado”, infiltrando FANB, inteligencia, Legislativo y Judicial.
- Se documentaron envíos multi-tonelada en coordinación con las FARC, suministro de armas y rutas aéreas desde Apure.
El Departamento de Estado fijó, ya en 2025, una recompensa de 50 millones de dólares por la captura de Maduro, cifra superior incluso a la ofrecida por Osama bin Laden.
Condenas y culpabilidades
- Clíver Alcalá Cordones fue condenado en 2025 a 21 años y 8 meses en EE. UU. por facilitar armas y logística a las FARC.
- Hugo “El Pollo” Carvajal, exjefe de inteligencia, se declaró culpable en 2025 de narcoterrorismo; su sentencia se leerá en octubre.
- Los “narcosobrinos” de Cilia Flores fueron condenados en 2017 a 18 años por intentar traficar 800 kg de cocaína a EE. UU. Aunque, como sabemos, la errada política de Juan González los liberó a cambio de… nada.
Cada sentencia es una pieza de un mismo rompecabezas: el Cártel de los Soles no es mito, es realidad judicial.
Inteligencia y contradicciones políticas
En agosto de este 2025, Revista Semana reveló un documento de inteligencia que confirma que Colombia sí ha recibido información sobre el Cártel de los Soles, contradiciendo las negaciones del presidente Gustavo Petro. El reporte describe al cartel como brazo criminal del régimen de Maduro, encargado de cocaína, armas, oro y combustible hacia Caribe, África y Europa. Si Petro es aliado del régimen, los militares colombianos, no.
Ya en 2021, el ministro de Defensa colombiano, Diego Molano, afirmó a La Gran Aldea:
“Los mayores círculos del mal de mi país tienen relación con Venezuela. Las cabezas de las disidencias de las FARC y del ELN están allá. Se nutren del narcotráfico y controlan toda la cadena de producción”.
También, explicó cómo operan los grupos narco-terroristas en Venezuela con la absoluta coordinación con el régimen:
Rutas, montos y socios internacionales
La investigación de Armando.info (2023) mostró que el Cártel de los Soles:
- Mueve hasta 350 toneladas de cocaína al año.
- Funciona como federación criminal del generalato venezolano.
- Usa fincas, pistas clandestinas y puertos en Zulia, Apure, Bolívar y Amazonas.
- Tiene alianzas con Sinaloa, CJNG y el PCC brasileño.
En esta investigación, además, se aclara algo que es fundamental entender: se trata de una estructura criminal difusa, puesta al servicio de cárteles extranjeros de la droga –especialmente, mexicanos–, pero apoyada en el Estado venezolano, especialmente por los militares que tienen el control estratégico del territorio.
La DEA ha ido más allá: estudios recientes proyectan que hasta el 25% del mercado mundial de cocaína pasa por Venezuela. Según fuentes en Colombia, la mayoría del producto de las 42.000 hectáreas de coca sembradas en la frontera con Zulia llega a Venezuela a través de los ríos Catatumbo, Zulia y Tarra.
El el actual director de la DEA Terry Cole lo resumió así en Fox News:
“Venezuela se convirtió en un Estado narcoterrorista que sigue colaborando con las FARC y el ELN de Colombia para enviar cantidades récord de cocaína desde Venezuela a los cárteles mexicanos, que siguen entrando a Estados Unidos”.
El propio jefe del Comando Sur, Alvin Holsey, declaró en febrero de 2025 ante el Senado estadounidense:
“Bajo Maduro, Venezuela se ha convertido en un importante centro de tráfico de cocaína y armas, transformando al país en una fuerza desestabilizadora en el hemisferio occidental”.
La economía del narco: más que petróleo, más que Chevron
Según Transparencia Venezuela, el narcotráfico venezolano generó en 2024 ingresos brutos por 8.236 millones de dólares:
- Más que lo recibido por el chavismo a través de Chevron.
- Casi tres veces el presupuesto nacional de salud.
- El 25% del PIB de países como Letonia o Paraguay.
No es un negocio paralelo: es el corazón financiero del régimen. El narco paga las armas, las lealtades y la represión. Y por eso hay tantos afectados.
Testimonios recientes lo refuerzan. El periodista mexicano Jesús Lemus reveló que Ovidio Guzmán entregó información comprometedora sobre los vínculos de Maduro con los cárteles mexicanos. La DEA confirma que Caracas actúa en sociedad con el ELN y las disidencias de las FARC.
Conclusión: tiranía y narco son uno solo
La evidencia es abrumadora:
El Cártel de los Soles no es un mito, es la estructura misma del chavismo.
La tiranía chavista y el sistema narco-terrorista son uno solo. No existe lo uno sin lo otro. Por eso, todos los esfuerzos externos para atacar y eliminar al Cártel de los Soles son, independientemente de sus motivaciones, parte de la misma lucha que dan los venezolanos, desde dentro, para poner fin al régimen y recuperar la libertad.
La narcotiranía chavista es el mayor flagelo de la región. Negarlo, a estas alturas, es ser cómplice de sus crímenes de lesa humanidad y de sus delitos transnacionales. Que lo sepan sus pocos aliados externos e internos.