La campaña y el país que levantó su voz

Las campañas electorales son momentos estelares de la vida política. En pocas semanas, quienes aspiran llegar al poder deben desplegar sus talentos e ir a la conquista de la gente. Esos días se juegan los espacios de decisión. En dos palabras: su futuro.

En democracia son emocionantes y agotadoras. Sin embargo, en dictadura tienen otro cariz. Son más relevantes, más vibrantes. Cuando las libertades están secuestradas y la sociedad se resiste a ser oprimida, estos eventos van más allá. 

Esta es la historia de la campaña presidencial de Edmundo González Urrutia. No es una crónica exhaustiva. Tampoco es aséptica. Me acercaré a lo vivido desde mi experiencia, con criterio político y perspectiva analítica. De esta manera, buscaré animar a la reflexión y abonar a nuestra memoria histórica.

Este artículo está dividido en cinco partes: (i) esperanza, deslealtades y represión; (ii) cuatro pilares de la campaña; (iii) dos líneas estratégicas; (iv) la campaña electoral y (v) consideraciones finales.

Esperanza, deslealtades y represión

En estos párrafos describiré tres asuntos que cristalizaron entre el 16 de mayo de 2022 –fecha en la que la Plataforma Unitaria Democrática anunció que haríamos primarias[1]– y el 19 de abril de 2024- día en el que se oficializó la candidatura presidencial de Edmundo González Urrutia[2]. Estas circunstancias condicionaron la dinámica política que nos acompañó hasta el día de la elección y por eso me detendré en ellas.

Primero, la esperanza del país. La primaria fue un parteaguas en nuestra lucha democrática. Entre otras cosas, significó un cambio en el estado de ánimo del país. El 22 de octubre de 2023 salimos del desánimo y nos volvimos a dar la oportunidad de soñar con un futuro mejor.

Se dice fácil, pero no lo fue. Detrás de este logro hay grandes esfuerzos políticos y humanos. La rectitud de la Comisión Nacional de Primaria, la diligencia de la sociedad civil y la laboriosidad de los partidos permitieron que los venezolanos levantáramos nuestra voz.

Ese trabajo coordinado y disciplinado permitió superar cada una de las amenazas que impuso la dictadura; ¡No fueron pocas! Cada asedio fue una oportunidad para rehacernos. Por eso, la primaria nos empoderó. Ese día entendimos que la libertad, más que posible, era inevitable.

Segundo, la amenaza de actores desleales. El 22 de octubre también reconfiguró a la oposición. El voto ciudadano favoreció a María Corina Machado. Fue un auténtico tsunami político. Uno de cada diez venezolanos le dio su confianza. Dicho de otra manera: solo uno de cada diez votó por los partidos políticos que integraban la Plataforma Unitaria Democrática[3].

Este resultado formalizó el desgaste de las organizaciones con fines electorales y mostró el verdadero talante algunos actores políticos. Quienes nos habían liderado durante años acusaron el golpe, se reconocieron desplazados y optaron por darle la espalada al país. 

Por eso, acudieron a la dictadura para pedir migajas de poder y terminaron entregándose a ella. Quienes advertían con vehemencia la mimetización de sectores de la oposición con María Corina Machado terminaron cooptados por lo que alguna vez adversaron.

De esta manera, fueron desleales al resultado del 22 de octubre de 2023. Se acercaron a las primarias desde la hipercrítica. Pocas semanas antes de la elección dijeron lo siguiente en medios de comunicación y en reuniones privadas con representantes del cuerpo diplomático: “Las primarias no son viables”, “no hay dinero para hacerlas”, “serán una chapuza”, “será el caos” y “no hay ambiente electoral”, entre otros.

Mucha agua ha pasado debajo de este puente y el tiempo nos ha permitido ponderar las cosas. Y el desenlace de los hechos mostró que sus advertencias eran vanas, fatuas y sesgadas. El resultado habla por sí mismo. Los pronósticos de Luis Vicente León[4], Manuel Rosales, Henrique Capriles[5], Tomás Guanipa, Stalin González y María Carolina Uzcátegui[6], entre otros, no correspondían con lo que estaba ocurriendo en el país.

Además, sus lecturas coincidieron con las que enarbolaron Diosdado Cabello[7], Jorge Rodríguez y Tarek William Saab. Esta sincronía es insuficiente para asegurar que hubo coordinación entre ellos. Sin embargo, llama poderosamente la atención que hubiera tal coincidencia de narrativas.

Este recuento es un útil para este relato. Es importante tener en cuenta lo siguiente: quienes conspiraron en contra de la primaria fueron el caballo de troya que utilizó el régimen para sabotear el trabajo político del “Comando con Venezuela”. 

Tercero, la violencia represiva del régimen. El 22 de octubre le enseñó a Maduro que la amenaza de la represión era insuficiente para contener los deseos de cambio del país. El quiebre paulatino del consentimiento que lo sostenía en el poder iba creciendo, se mostraba con fuerza y lucía indetenible.

En cada rincón de Venezuela, especialmente en los sectores más vulnerables, el miedo retrocedía y la libertad avanzaba. Fue un punto de inflexión en la dinámica represiva de la dictadura. Ese día comprendieron que debían envilecerse para permanecer al poder.

Además, hubo otro asunto que potenció esta disposición: los acuerdos de Catar y de Barbados. El primero fue un documento que crearon y suscribieron la administración Biden y Maduro. Los segundos fueron la validación de lo acordado en Doha. En resumidas cuentas: la dictadura y Estados Unidos “decidieron” nuestro destino y la delegación opositora lo notarió.

Después de más de un año de su firma, no dudo en afirmar que estos pactos beneficiaron al régimen. Fueron unos acuerdos frágiles e incompletos que no contemplaron mecanismos para su cumplimiento. De esta manera, Maduro consiguió el levantamiento de sanciones. Y la oposición perdió el principal incentivo al que podía acudir para animar al cambio político.

El desconocimiento impune de estos acuerdos impactó en la psicología de la dictadura; la envileció. La empoderó. Redescubrió que podía faltar a su palabra sin consecuencias que pondrían en riesgo su permanencia en el poder. Por eso, decidió avanzar en una versión más perversa de sí misma.

Cuatro pilares de la campaña

La campaña presidencial que nos llevó al 28 de julio se hizo en dictadura. En ese campo de batalla se enfrentaron dos fuerzas. Por un lado, el país y su voluntad firme de avanzar hacia la democracia. Y por el otro, el régimen y su envilecimiento autocrático.

Este contexto configuró una campaña que se sostuvo sobre cuatro pilares: la líder, el candidato, la Plataforma Unitaria Democrática y la gente. Veámoslo uno a uno.

María Corina Machado era -y es- la líder del proceso. Ganó la primaria y representaba -y representa- el querer de cambio de todos los venezolanos. En cada actividad vimos el despliegue de su liderazgo y el cariño de la gente. Son imágenes conmovedoras que hablaban por sí solas. Además, por primera vez en nuestra historia nos lideraba -y nos lidera- una mujer.

Edmundo González Urrutia fue el candidato presidencial. Un hombre de setenta y cuatro años que durante toda su vida trabajó para el Estado venezolano desde nuestro servicio exterior. Un venezolano hecho en democracia que se puso al servicio de nuestra liberación. Su perfil no partidista encajaba en lo que las encuestas identificaban como un “candidato ganador”.

La Plataforma Unitaria Democrática es la coalición de partidos que se oponían -y se oponen- a Maduro. Su principal aporte refirió al trabajo de defensa del voto. Sus militantes aportaron disciplina y experiencia al equipo de integridad electoral. En ese momento, estaba integrada por diez partidos políticos. Actualmente son ocho. En mayo de 2025 Un Nuevo Tiempo y Movimiento por Venezuela se retiraron de la alianza[8] y se unieron a los alacranes[9].

Por último, el país y su gente. Quisiera encontrar las palabras precisas para describirlos. El país se puso de pie después de veinticinco años de dictadura. Fue y es absolutamente conmovedor. Más de dos décadas de destrucción, de división, de carencias, de vejaciones, de dolor… escoja usted el padecimiento que le ha estrujado el corazón a lo largo de tantos años… y aun así, ¡Decidimos superarlo todo y caminar unidos hacia la democracia!

Dos líneas estratégicas

Esta campaña de cuatro pilares enfrentó muchos desafíos. El primero de ellos fue construir una dinámica de trabajo que acompasara inclusión y prudencia. Por un lado, existía la necesidad de incorporar a todos los venezolanos de bien que quisieran apoyar al proceso. Sin embargo, se debía hacer con especial cuidado para evitar que el régimen penetrara los espacios de toma de decisión e hiriera el proyecto[10].  

Magallí Meda fue la jefa del comando de campaña y creo la arquitectura que sostuvo al proceso. Lo hizo desde la Embajada de Argentina, en donde se encontraba asilada desde el 20 de marzo de 2024. La acompañaban cuatro miembros de Vente Venezuela que cumplían importantes tareas en su equipo de trabajo. Este dato puede ayudar a comprender el asedio al que fuimos sometidos antes de la elección.

Coordinar las voluntades del liderazgo, del candidato presidencial, de diez partidos políticos y de quienes se iban sumando a la opción de cambio fue un reto de grandes magnitudes que no estuvo exento de tensiones y de errores. Sin embargo, el contexto autocrático los explica y los resultados exitosos los atenúan.

Al poco tiempo de formalizarse la candidatura de Edmundo González Urrutia se crearon los espacios para la articulación política. Se establecieron las reuniones ordinarias entre la líder, el candidato y la Plataforma Unitaria. También se crearon equipos de trabajo. Algunos formales y visibles, otros informales y discretos.

Todas las decisiones estratégicas se tomaron con encuestas en la mano. Esta dinámica instaló en la primaria y se consolidó en el proceso de la sustitución de la candidatura de María Corina Machado. Todos los estudios que se corrieron entre noviembre de 2023 y marzo de 2024 mostraban que necesitábamos una opción presidencial no asociada a la Plataforma Unitaria Democrática. Solo así podríamos ganar la elección.

Hubo un monitoreo constante de la opinión pública. Este aspecto es inusual en dictaduras. Aunque no fue sencillo, logramos hacer trabajos cuantitativos y cualitativos. Fueron investigaciones independientes, que no respondían a agendas particulares y buscaban el bien del país. Semana a semana veíamos el progreso de los números. Este insumo nos permitió establecer las líneas estratégicas de la campaña y ajustar detalles en el camino.

Recuerdo que, en la primera reunión que sostuvimos con los encuestadores, nos dieron dos premisas que fueron fundamentales para nuestro trabajo. Veámoslas.

Primero: indicaron que enfrentaríamos una elección de movilización del voto, no de persuasión del votante. Las campañas de este talante se deben concentrar en la activación de los convencidos y deben evitar poner en riesgo el apoyo a la opción que despunta en la elección. En nuestro caso, todos los esfuerzos debían estar dirigidos al equipo de integridad electoral que se encargaría de defender los votos.

Segundo: nos señalaron que el objetivo fundamental de la campaña debía ser lograr la transferencia de votos de María Corina Machado hacia Edmundo González Urrutia. Para ello, nos aseguraron que debíamos transmitirle una idea sencilla al país: “Edmundo es el candidato de María Corina”. Si lográbamos hacer eso, ganaríamos la elección.

Como era lógico, el régimen también veía encuestas. Por eso, enfilaron sus baterías en contra de la estrategia de unidad perfecta entre la líder y el candidato. Y para alcanzar sus objetivos de división apostaron a la implosión de la alianza a través de personas que -en ese momento- formaban parte de la coalición opositora. Este plan se ejecutó de varias maneras.

Por ejemplo, organizar actividades para el candidato sin coordinar con el comando y sin invitar a la líder de la oposición; impulsar declaraciones públicas sobre temas sensibles no acordados con antelación; y promover reuniones secretas entre el candidato y altos personeros del régimen, sin coordinación unitaria. Todas estas acciones buscaban aislar al candidato, quebrar la unidad, desmovilizar al país y hacer que Nicolás Maduro mejorara su desempeño en los estudios de opinión.

Además, se instaló una dinámica compleja que revelaba el nivel de concomitancia entre el régimen y quienes se alejaban aceleradamente de su cualidad opositora: ocurrían los desencuentros y posteriormente, Diosdado Cabello los narraba con precisión en “Con el mazo dando”. Fuimos testigos de una peligrosa sincronía que se mantuvo hasta el día de la elección y se profundizó después de ella.

La campaña

Aunque el periodo oficial de campaña comenzó el 4 de julio, para este artículo tomaré un espectro temporal más amplio: desde el 19 de abril y hasta el 25 de julio de 2024. El 19 de abril María Corina Machado y la Plataforma Unitaria Democrática anunciaron la candidatura presidencial de Edmundo González Urrutia y el 25 de julio fue la suscripción del acuerdo “El espíritu del 28 de julio”.

Hubo dos realidades que marcaron este periodo: La violencia del régimen y las carencias materiales. Detengámonos en ellas.

La crueldad de la dictadura se mostraba de distintas maneras y aumentó a medida que nos acercamos a la elección. Lo más evidente fue la violencia que emplearon las fuerzas de seguridad del Estado en contra de quienes trabajamos por liberación de nuestro país.

Según Foro Penal, entre abril de 2024 y el día de la elección se registraron 181 presos políticos. Entre las víctimas se encuentran jefes regionales del comando de campaña[11], miembros del comando nacional[12], militantes de partidos políticos[13] y representantes de la sociedad civil[14], entre otros.

Además, acosaban y cerraban los hoteles y restaurantes que le prestaban servicio al equipo del “Comando con Venezuela”. Esto generó reacciones de todo tipo. Fue famosa la imagen de Edmundo González Urrutia comiendo dentro del carro que lo trasladaba para evitar que cerraran los locales que les prestaban servicios.

En sus propias palabras: “Me voy con mi viandita para evitar situaciones como las del domingo que cerraron el restaurante Asados Taguanes por habernos atendido amablemente como lo hicieron”.

Esta arbitrariedad también animó a la desobediencia. Cada atropello animó a la gente a decir: “nunca más”. Poco a poco, fuimos testigos del rescate de nuestra propia dignidad. Los pequeños emprendedores se acercaban al borde de la carretera para saludar a María Corina y le decían: “¡Cómprame algo y que me cierren!”.

Así ocurrió en Corozo Pando, estado Guárico. Las hermanas Hernández le vendieron 14 empanadas al equipo de María Corina y el Seniat las sancionó. El hecho se hizo viral. En respuesta, las emprendedoras reabrieron su negocio debajo de una mata de mango y recibieron la solidaridad de muchos. ¡Nunca antes habían vendido tanto!

La violencia llegó a su máxima expresión el 18 de julio de 2024. María Corina se encontraba de gira en el estado Lara y sufrió un atentado[15]. Durante la noche, presuntos agentes del régimen averiaron la camioneta que la trasladaba. El chofer lo advirtió y se evitó una tragedia.

La valentía del país descolocó a la dictadura. Las actividades de Nicolás Maduro eran limitadas, producidas y teatralizadas[16]. Se le veía solo y reducido al aparato estatal. Además, optaron por una dinámica que, a mi modo de ver, reafirmó su debilidad. Decidieron que su agenda de tierra la marcara el Comando con Venezuela

Funcionaba de la siguiente manera: María Corina Machado visitaba un pueblo para hacer una caravana y horas después, llegaba Diosdado Cabello para intentar hacer una concentración[17]. No sin antes secuestrar a los dirigentes locales que habían colaborado con el evento anterior. Estas formas no cumplieron sus objetivos de terror. Día a día las caravanas se hicieron más alegres, más largas y más esperanzadoras…

Hay un asunto no menor que debo destacar. La campaña presidencial se hizo con graves limitaciones económicas. No hubo asesores internacionales, ni piezas audiovisuales, ni vallas publicitarias, ni gorras, ni volantes. Se respiraba la austeridad y se vivía la generosidad. Esta pobreza permitió despliegue de la creatividad y el sentido de pertenencia. En los pueblos, pancartas hechas a mano por los venezolanos. En el comando, soluciones in house.

A pesar de todo lo narrado, la articulación entre el candidato y la líder se fue consolidando con agilidad y firmeza. Durante el periodo oficial de campaña, Edmundo González y su esposa se incorporaron a las giras. Las imágenes relataban el acompasamiento perfecto de los cuatro pilares de la campaña. En el camión iban María Corina, Edmundo y los representantes de la Plataforma Unitaria. Y alrededor estaba la gente; sin duda, la columna más importante de todo este proceso.

Nada de lo descrito en los párrafos anteriores salió por medios de comunicación masivos, ni públicos ni privados. La campaña presidencial no fue televisada. La censura y la autocensura se incrementó. Por eso, las redes sociales y los medios digitales se convirtieron en la ventana de la liberación de nuestro país.

Tras bastidores

Mientras el país desbordaba de esperanza, hubo dos tareas que se desarrollaron con especial rigor y discreción. Me refiero al equipo de integridad electoral y al grupo de transición. Estos espacios se crearon en silencio y trabajaron sin exposición pública, en cautela total.  

El primero estuvo liderado por Humberto Villalobos, quien también se encontraba en la Embajada argentina. Sobre esta operación se deberá escribir en el futuro. No ofreceré mayores detalles sobre ella. A quienes protagonizaron esta hazaña les corresponderá hacerlo. Aun así, puedo decir que fue la maniobra más exitosa de este talante de los últimos tiempos.

El ejército de hombres y mujeres que se abocó al rescate de las actas de votación se creó con total sagacidad y reserva. Pocos conocían el plan y por eso fue exitoso. Mantenerlo en secreto permitió confundir al régimen y a sus colaboradores. Solo así se pudo avanzar.

Ocurrió que actores de la misma oposición salieron a “denunciar” la ausencia de testigos y, de esta manera, llevaron información imprecisa al régimen que -quizás- abonó al error de cálculo. Probablemente, creyeron esta versión de la realidad y por eso nos dejaron avanzar.

Veamos un ejemplo de ello. El 5 de junio de 2024 se publicó el artículo: “40% de los centros de votación son una y dos mesas carecen de testigos”[18]. La pieza ofreció cifras electorales que supuestamente evidenciaban debilidades insalvables en el equipo electoral de la oposición.

La información generó ruido y sembró dudas sobre la calidad del trabajo electoral que desarrollaba el comando. Pero, al profundizar en el texto encontramos inconsistencias. Todas las fuentes citadas fueron off the record y no se incluyó la posición del equipo electoral que coordinaba Villalobos.

Sus párrafos solo registraron la voz anónima de quienes daban una perspectiva que no correspondía con la realidad. Desconozco si se intentó contrastar la información o si se procedió a publicar la nota sin hacerlo. Lo cierto es que lo divulgado aportaba a la narrativa de la división y no correspondía con lo que ocurría tras bastidores.

Veamos ahora el grupo que trabajaba una eventual transición. Se trató de un equipo pequeño, cuya configuración correspondía a dos criterios: conocimiento y confianza. El objetivo era crear el plan de vuelo para un eventual cambio político.

Se logró avanzar en temas neurálgicos como el diseño constitucional para el cambio político y el encuadramiento para una negociación después de la elección. Funcionó así: el grupo se reunía, se producían propuestas concretas y luego se debatían con María Corina Machado y con Edmundo González.

Allí nació “El espíritu del 28 de julio”[19], documento suscrito por María Corina Machado, Edmundo González Urrutia y la Plataforma Unitaria Democrática tres días antes de la elección.

El acuerdo incluyó los “lineamientos que guiarán el proceso” de cambio político. Estas líneas gruesas son: “libertad, unidad, consenso, civilidad, estado de derecho, reencuentro y sentido de urgencia”. Y “contribuirán con el clima de respeto y encuentro que demandará el regreso a la democracia”.

El título del documento fue un guiño a nuestra tradición republicana y al 23 de enero de 1958. Se firmó en Bejucal, la sede nacional del comando. La sala estaba llena. En la primera fila se sentaron los representantes de la Plataforma Unitaria Democrática, detrás los periodistas. En el centro, la líder de la oposición y el candidato presidencial.

Se acercaba el mediodía. Perkins Rocha leyó el documento. Quien hoy es preso de conciencia del régimen, se detuvo en cada párrafo con especial esmero. Recuerdo su voz firme, su talante formal y su sentido de patria. Al terminar, María Corina y Edmundo firmaron el documento. Ambos sonreían… y Venezuela también.

***

Este artículo ha sido un esfuerzo por organizar y narrar lo que fue mi experiencia durante la campaña presidencial de Edmundo González Urrutia. Ciertamente, hay asuntos, episodios y temas que deben ser explicados con mayor precisión. Espero seguir escribiendo sobre ello y animo a otros a hacerlo también.

Para terminar, quisiera compartir una breve reflexión sobre la importancia de los testimonios que recogen nuestra historia reciente. Hace algunos años me dediqué a estudiar procesos de cambio político en otras latitudes, en otros tiempos. Las lecturas que más disfruté fueron aquellas que narraban esfuerzos humanos que abrieron puertas a grandes hazañas políticas.

Nuestra historia de liberación está desbordada de este tipo de huellas; historias de bien que eventualmente ahogarán la perversidad que nos ha intentado someter durante tanto tiempo. Esas vidas merecen y deben ser contadas. Son nuestro mayor tesoro. Son el lugar al que podremos volver cuando nuestros hijos nos pregunten dónde estuvimos mientras el mal obraba en nuestro país.

Por eso, salir de la desmemoria y guardar nuestra historia reciente es un deber irrenunciable al que debemos responder con generosidad. Quizás, se nos irá la vida en ello y, aun así, habrá valido la pena. Nuestros textos nos sobrevivirán y algún venezolano del futuro, en algún lugar del mundo, nos leerá, se sentirá orgulloso y sonreirá. En ese momento, habremos cumplido nuestra misión.


[1] Ocando, Gustavo. 2022. “Oposición venezolana anuncia ‘refundación’ de Plataforma Unitaria y elecciones primarias en 2023”. La voz de América. el 16 de mayo de 2022. https://www.vozdeamerica.com/a/oposicion-venezolana-anuncia-refundacion-plataforma-unitaria-elecciones-primarias-2023-/6575370.html.

[2] Singer, Florantonia. 2024. “Edmundo González Urrutia, el candidato que no quería serlo”. El País. el 20 de abril de 2024. https://elpais.com/america/2024-04-20/edmundo-gonzalez-urrutia-el-candidato-que-no-queria-serlo.html.

[3] Santaeulalia y Juan Diego Quesada, Inés. 2024. “María Corina Machado arrasa en las primarias de la oposición en Venezuela”. El País. el 23 de octubre de 2024. https://elpais.com/america/2023-10-23/maria-corina-machado-arrasa-en-las-primarias-de-la-oposicion-en-venezuela.html.

[4] “Luis Vicente León: Primarias podrían generar más división”. 2022. Diario Informe. el 18 de junio de 2022. https://diarioinforme.net/luis-vicente-leon-primarias-podrian-generar-mas-division?utm_source=chatgpt.com.

[5] Rodríguez, Ronny. 2023. “La carta de renuncia de Capriles: No puedo seguir en esta carrera electoral”. Efecto Cocuyo. el 8 de octubre de 2023. https://efectococuyo.com/politica/la-carta-de-renuncia-de-capriles-no-puedo-seguir-en-esta-carrera-electoral/.

[6] Tineo, Fernando. “María Carolina Uzcátegui y las primarias: “Fue un suicidio político lo que hice””. El Estímulo, 28 de julio de 2023. https://elestimulo.com/politica/2023-07-28/maria-carolina-uzcategui-y-las-primarias-fue-un-suicidio-politico-lo-que-hice/?utm_source=chatgpt.com.

[7] Figuera, Roison. 2023. “Diosdado Cabello asoma que las primarias de oposición «no van»”. Tal Cual. el 20 de septiembre de 2023. https://talcualdigital.com/diosdado-cabello-asoma-que-las-primarias-de-oposicion-no-van.

[8] EFE. 2025. “La Plataforma Unitaria Democrática anunció la salida de su secretario ejecutivo por desacuerdos sobre la nueva farsa electoral de Maduro”. Infobae. el 14 de marzo de 2025. https://www.infobae.com/venezuela/2025/03/14/la-plataforma-unitaria-democratica-anuncio-la-salida-de-su-secretario-ejecutivo-por-desacuerdos-sobre-la-nueva-farsa-electoral-de-maduro/.

[9] Moleiro, Alonso. 2025. “La apatía y la crisis económica marcan la recta final de la campaña de las elecciones legislativas y de gobernadores en Venezuela”. El País. el 18 de mayo de 2025. https://elpais.com/america/2025-05-18/la-apatia-y-la-crisis-economica-marcan-la-recta-final-de-la-campana-de-las-elecciones-legislativas-y-de-gobernadores-en-venezuela.html?utm_source=chatgpt.com.

[10] VPITv. 2023. “María Corina Machado: Rueda de prensa tras victoria en la Primaria Opositora – En Vivo | 24oct”. Venezuela: VPItv. el 24 de octubre de 2023. https://www.youtube.com/watch?v=g36paKrgKVo&t=10s.

[11] Moleiro, Alonso. 2024. “El servicio secreto de Venezuela detiene a uno de los coordinadores de campaña de María Corina Machado”. El País. el 9 de marzo de 2024. https://elpais.com/america/2024-03-09/el-servicio-secreto-de-venezuela-detiene-a-uno-de-los-coordinadores-de-campana-de-maria-corina-machado.

[12] Sequera y Mayela Armas, Vivian. 2024. “Venezuela arrests allies of opposition leader Machado”. Reuters. el 21 de marzo de 2024. https://www.reuters.com/world/americas/venezuela-attorney-general-arrests-two-people-close-opposition-candidate-machado-2024-03-20.

[13] AFP. 2024. “La dictadura de Maduro detuvo a tres activistas opositores tras la exitosa gira de María Corina Machado por el estado Portuguesa”. Infobae. el 29 de abril de 2024. https://www.infobae.com/venezuela/2024/04/29/la-dictadura-de-maduro-detuvo-a-tres-activistas-opositores-tras-la-exitosa-gira-de-maria-corina-machado-por-el-estado-portuguesa.

[14] Rojo, Gabriela Mesones. 2024. “Rocío San Miguel, Venezuelan rights activist and lawyer, detained and reported missing”. Global voices. el 13 de febrero de 2024. https://globalvoices.org/2024/02/13/rocio-san-miguel-venezuelan-rights-activist-and-lawyer-detained-and-reported-missing.

[15] Macedonio, Roberto. 2024. “Intentan matar a María Corina Machado, opositora venezolana y principal rival de Nicolás Maduro”. Euronews. el 18 de julio de 2024. https://es.euronews.com/2024/07/18/intentan-matar-a-maria-corina-machado-opositora-venezolana-y-principal-rival-de-nicolas-ma.

[16] Cambero, Luis Daniel. 2024. “VIDEO | Ciudadanos comparten videos donde revelan la escasa convocatoria en la campaña de Maduro #6Jun”. El Impulso. el 6 de junio de 2024. elimpulso.com/2024/06/06/video-ciudadanos-comparten-videos-donde-revelan-la-escasa-convocatoria-en-la-campana-de-maduro-6jun.

[17] Peraza, Gabriel. 2024. “PSUV persigue con actos paralelos las actividades de Machado”. Guachimán Electoral. el 21 de mayo de 2024. https://guachimanelectoral.org/2024/05/21/psuv-persigue-con-actos-paralelos-las-concentraciones-de-maria-corina-machado.

[18] Carquez, Celina. 2024. “40% de los centros de votación con una y dos mesas carecen de testigos”. Efecto Cocuyo. el 5 de junio de 2024. https://efectococuyo.com/politica/40-de-los-centros-de-votacion-con-una-y-dos-mesas-carecen-de-testigos/.

[19] Brito, Estefani. 2024. “Oposición suscribe acuerdo de gobernabilidad y confía en que la FFAA reconocerá los resultados”. Diaria Las Américas. el 25 de junio de 2024. https://www.diariolasamericas.com/america-latina/oposicion-suscribe-acuerdo-gobernabilidad-y-confia-que-la-ffaa-reconocera-los-resultados-n5360536.

La opinión emitida en este espacio refleja únicamente la de su autor y no compromete la línea editorial de La Gran Aldea.